Germán García Velutini lleva un mes y 7 días libre. Vivió más de 8 mil horas secuestrado, lejos de su familia. Hoy admite que perdonó a sus captores, que también son seres humanos. No hay rabia, ni deseo de venganza.Luego de pasar más de 8 mil horas secuestrado, y ser liberado, Germán García Velutini llegó a Radio Fe y Alegría Noticias en Caracas con la intención de contar su experiencia vivida en los más de 11 meses de cautiverio.
Germán estaba sonriente, optimista, amable y dispuesto a conversar con los radiohablantes del programa de Radio A Fondo. Dijo que una Biblia y la imagen de San Miguel Arcángel acompañaron esos días de soledad y angustia.
Germán García Velutini reveló que los secuestradores lo mantuvieron encerrado en un cuarto de dos metros por uno, sin ventanas y sin hablar con nadie. No hubo golpes, ni gritos, ni torturas. El compañero Germán vivió 11 meses sin ver luz solar, hablar ni comer bien, sin llorar, sin saber de sus familiares. "Eso es fue un acto de violencia fuerte para un ser humano" señaló.
Velutini contó que al principio del secuestro le daban las tres comidas y medicinas para el corazón, eso cambió desde el mes de Agosto del 2009. Sólo recibía dos comidas y ya no había medicinas. Bajó 16 Kilos y todavía se ve delgado. Los médicos admiten que sufrió una desnutrición severa. Le prohibieron tocar las paredes, gritar, alzar la voz, le obligaban a ponerse una capucha cada vez que recibía los alimentos.
Recordamos que a las 5:30 de la tarde del 25 de Febrero del 2009, cinco sujetos en dos carros, usaron armas largas e interceptaron a Germán García Velutini, en la zona de San Bernardino, en la ruta a la Cota Mil entrada de Sarría, en Caracas, luego de inyectarlo para dormirlo se lo llevaron a un lugar desconocido en Caracas.
Los secuestradores usaban guantes y pasa montañas para comunicarse a través de hojas con textos escrito de computadoras. En 11 meses sólo se comunicaron en cuatro oportunidades. Los captores le facilitaron una Biblia nueva, católica, de versión sencilla y moderna. Germán leyó en profundidad y con mucha fe los cuatros evangelios que hablan de la pasión de Cristo. Estas lecturas le ayudaron a sobrellevar la angustia de la falta de libertad y la incertidumbre de esos momentos.
"Soledad y mucha angustia sufre el secuestrado y la familia. La oración de los amigos y familiares me ayudó a vivir. Entendí que Dios no nos abandona, comprendí que somos nosotros los que nos alejamos de Dios. En esos meses pensé en Dios, Dios siempre estuvo allí, lo sentí muy cercano. Dios siempre respondió a mis oraciones".
Velutini envió un mensaje a todos los secuestrados hoy en Venezuela. Su mensaje "no pierdan la esperanza, vivan el día a día, tenga fe en Dios, y sientan que van a ser liberados". Germán también dijo " mis captores no me amenazaron, no pensé que me matarían. Yo siempre tuve la esperanza de salir en libertad. Al principio me daban las tres comidas al día, luego la redujeron a dos.
Es importante que la familia de los secuestrados se mantenga unida. Uno de los objetivos de los secuestradores en cualquier caso es crear conflictos en la familia, dividirla, bajarle la moral. Si se mantienen en un solo bloque, unidas, sin perder la esperanza en Dios, podrán afrontar los problemas con mayor fortaleza.
El 20 de diciembre de 2009 me regalaron una estampa de San Miguel Arcángel. Los secuestradores también son humanos, son hijos de Dios, no todo es malo en un secuestrador.
El problema de secuestro no se arregla con represión, con revanchismos, con venganza,
Es un problema de educación, que debemos trabajar desde niños, debemos ayudar en la educación cristiana y en valores a miles de muchachos y muchachas" señaló Germán García Velutini.
En sus palabras "Perdono a los secuestradores, no tengo ninguna rabia. No guardo ningún odio contra los secuestradores, son seres humanos, hijos de Dios. En Venezuela tenemos serios problemas de odio, falta de compresión, a todo nivel, hace falta entender, comprender al otro". Germán también piensa que el Estado Venezolano debe hacer su trabajo, investigar, juzgar y castigar a los responsables de los secuestros en Venezuela.
Los secuestradores el 02 de Febrero de 2010 inyectaron de nuevo a Germán, lo durmieron para dejarlo abandonado en un banco de Parque del Este Francisco de Miranda en Caracas. Le dejaron 100 bolívares fuertes para que tomara un taxi. Velutini despertó mareado, al reponerse agarró un taxi y llegó a su casa. Desde ese día no ha parado de trabajar y hoy se comprometió a seguir apoyando la educación de los más necesitados. Agradeció el apoyo del movimiento Fe y Alegría.
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